
Hace mucho tiempo que nadie habla de banners, con lo que se discutió en su día sobre su validez, utilización, precio… Pues será que soy un rancio o que tengo ganas de polémica, pero voy a reabrir la discusión. Porque, a pesar de cientos de informes y estudios sobre este formato, sinceramente creo que no se ha llegado a una conclusión consensuada, aunque sí a una aceptación masiva.
¿Nos importa únicamente el clic?¿Los utilizamos sólo para conseguir tráfico?¿Crean o no crean imagen? Porque la verdad es que, aunque estamos de acuerdo en que no son la gran panacea de la publicidad on-line, todos continuamos utilizándolos y -hay que decirlo- la mayoría de veces sin darles la atención que se merecen, dejándolos en segundo plano, el último paso, una adaptación más. También es cierto que, en ocasiones, vemos banners (en toda su variedad) que son auténticos ejercicios publicitarios y que, como tales, consiguen unos resultados superiores a los normales, no todo es catastrófico. Es más, nada es catastrófico, simplemente infrautilizamos una pieza que nos puede dar más de lo que generalmente pensamos.
Y es curioso porque, con todo lo dicho anteriormente, las posibilidades para poder realizar un banner han aumentado exponencialmente. Tenemos interactividad, podemos aparecer en medio de una página, incluso romperla. Podemos introducir vídeo, hacer un juego, conectar dos banners diferentes entre sí pero, de todos modos, sólo una minoría aprovecha realmente este formato. Al final, la planificación de medios muchas veces hace olvidar la importancia de esta pieza que, además de ayudarnos a conseguir tráfico, no deja de ser imagen. El banner no sólo es visto por quien pulsa en él sino por todos los usuarios que entran donde está alojado; es imagen además de una herramienta y aquí nos perdemos, nos agotamos o nos olvidamos. Somos, generalmente, más de “necesito un banner ya, que empiezo a pagar mañana” que de “vamos a pensar una campaña on-line”.
Me diréis que soy radical pero puedo leer en el temblor de vuestras pupilas que os habéis sentido reflejados con este ejemplo en algún momento. No os engañéis, que es pecado.
Publicado en El Periódico de la Publicidad



0 dosceradas:
Publicar un comentario en la entrada
comenta y doscerea a placer...