miércoles 8 de julio de 2009

Estrategia e Improvisación


Qué cansinos somos con esto de que la comunicación está cambiando pero es que, después de todo, parece que es verdad y, claro, si la comunicación cambia también deberíamos adaptar las estrategias que aplicamos a la hora de concebirla. Y esto puede llegar a implicar un replanteamiento desde el principio y es que, si realmente hacemos una comunicación 2.0, 3.0 ó 4.0 si llega; si de verdad el consumidor entra como participante en nuestra comunicación, no podemos pretender tener todo atado desde el principio, hasta el milímetro, arrancar nuestra campaña y esperar resultados. Todos los actores que intervienen en el proceso de creación (agencias, anunciantes…) han de estar preparados para giros no previstos ya que, de nuevo, el consumidor tiene voz y no podemos tener una única respuesta ante cualquier comentario o acción. Toda la vitalidad que otorgamos a nuestro producto o marca con esta comunicación puede verse sometida a una rigidez de respuesta que nos convierta en autómatas. Realmente produciría el efecto contrario al pretendido y es que, en este tipo de comunicación, si no hay capacidad o intención de reacción es señal de que no estamos preparados y que deberíamos plantear una estrategia más convencional.

Ya imagino que muchos se echarán las manos a la cabeza al leer esto pero, a la hora de abordar una estrategia en este sentido, debemos crear varios caminos a seguir, intentando prever qué podría ocurrir en nuestra comunicación ya que, inevitablemente, no controlamos al consumidor y su reacción. Evidentemente, el sentido común y, sobre todo, la experiencia, nos indicará qué posibles vías puede tomar nuestra acción y planificar las posibles respuestas. Aun así, y ya sé que parece una locura, dar pie a la improvisación (o una rápida capacidad de reacción, como prefiera llamarlo) puede hacer que tu acción se convierta en un éxito. Por algo somos profesionales y cobramos por ello. Y no trato de exagerar, es así de sencillo –o complicado-.

En resumen, si las cosas cambian y no paramos de decirlo, nosotros también tenemos que cambiar y adaptarnos al nuevo panorama. El consumidor no es tonto y ahora tiene voz, es algo que no deberíamos olvidar nunca.

Publicado en el Periódico de la Publicidad

2 dosceradas:

Marcus Hurst dijo...

Lo que tambien resulta cansino es ir a una conferencia de marketing y escuchar ponencias de media hora con lo siguiente "la comunicación esta cambiando", "ya no puedes dictar tu mensaje al consumidor" "tienes que entrar en un dialogo con el consumidor" bla bla bla como si fuera algo nuevo, pero estoy de acuerdo con tu conclusion,
una tema más porque en el mundo de la publi nos empeñamos en llamar a la gente consumidores? Acaso no son personas..

Enhorabuena por tu nueva imagen 2.0...

Ricardo Llavador dijo...

Es que personas lo somos todos y a las marcas sólo le inteteresan las personas que consumen o pueden llegar a consumir... Es decir, a "Fajas Ruiz" le da igual si yo soy persona o no... Es más, creo que a buena parte de mis amigos también les da igual...

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