viernes 19 de marzo de 2010

Creativina y Don Fausto. Cómo escribí dos veces el mismo artículo.


Hace tiempo, recibí el encargo de escribir un artículo para una revista sobre eventos que versara, evidentemente, sobre la creatividad en los eventos. Yo, que soy una persona que gusta de cumplir sus compromisos, escribí el siguiente artículo, creyendo inocente de mí que había hecho un correcto ejercicio de reflexión...

Creativina, el remedio eficaz contra la sobervia

Tal y como el título sugiere, quizá sea el exceso de soberbia el mayor peligro a la hora de abordar la creación de un evento o similar, ya sea dentro de un marco relacional, interno o de relaciones públicas. Una soberbia casi inevitable que a todos nos ataca cuando realizamos una acción para nuestra empresa o producto. Inevitablemente, nos encontramos tan absorbidos por todas las vicisitudes que rodean a nuestra “criatura” que, como los padres con sufijo recién nacido, pensamos que es lo más interesante del mercado y que, únicamente, con un buen catering o escogiendo el mejor hotel es suficiente para atraer la atención de nuestro público y termine satisfecho. Sin embargo, nunca debemos olvidar que junto a nuestro producto, marca, incentivo... compiten miles de ofertas conjuntamente, ya sea directa o indirectamente –una sencilla tarde lluviosa puede declinar la decisión hacia una película en casa-.

Para evitar que este exceso de soberbia arruine nuestra acción, siempre contamos con remedio, no infalible, pero sí muy eficaz: la creatividad. Gracias a ella, podemos hacer que nuestro evento destaque de los demás, ofrezca algo diferente, divertido, elegante, caro, curioso… Con creatividad podemos añadir los valores que necesitamos para que todo nuestro esfuerzo presupuestario y laboral sea percibido por el público al que nos dirigimos.

Ahora bien, cómo podemos aplicar la creatividad a la hora de abordar un evento. Desde luego, no existe una única solución, como en cualquier trabajo creativo, pero sí podemos marcar algunas pautas, como por ejemplo dónde aplicarla de modo más eficaz.

Un evento comienza mucho antes de su ejecución. Un evento comienza cuando se decide realizar dicho evento y, para nuestro público, un evento comienza cuando recibe la primera noticia de su existencia. Y ahí es, como mínimo, cuando el trabajo creativo debería hacer su primera aparición, reseñando que este evento es especial, es diferente. En el caso de que nuestro evento vaya dirigido a un público concreto, con nombres y apellidos, es la convocatoria quizá el primer factor clave. Podemos optar por una mera invitación o podemos hacer de esa invitación toda una pieza de comunicación; es la gran oportunidad para causar curiosidad y deseo, para seducir. Como en todo trabajo comunicativo, es el público y el producto (y el presupuesto, inevitablemente) los que van a dirigir el aspecto creativo de nuestra convocatoria. Así, en unos casos, optar por el humor puede ser un factor de simpatía que convierta a nuestro evento en algo realmente apetecible, sobre todo en nuestro país, como recientes estudios demuestran. La elegancia, el diseño, el formato, lo inesperado son algunas de las múltiples herramientas que podemos utilizar dentro de nuestro trabajo comunicativo.

Una vez hemos conseguido que nuestro público asista o se apunte a nuestro evento es, durante su desarrollo, el otro gran momento para aplicar “Creativina”. Y quizá sea ahora cuando la soberbia que comentábamos al inicio del artículo se convierta en más peligrosa que nunca. No debemos olvidar cuál es nuestro objetivo a la hora de convocar un evento, pero tampoco debemos dejarnos absorber por él. Así, un evento, sea de la índole que sea, ha de ser inexorablemente ameno cuanto menos. Pensar que nuestro producto o marca cuenta con un interés máximo puede hacernos caer en el craso error de tediosas presentaciones, exceso de corporativismo o simplemente hacernos olvidar que un público que sale satisfecho, alegre y contento de un evento, es un público ganado y un evento exitoso. Ya habrá tiempo para recordarles que NOSOTROS le invitamos y le hicimos pasar un momento fantástico.

Finalmente, a la hora de decidir, un buen recuerdo es un factor clave. Hay que tener presente que lo que hacemos, lo hacemos para nuestro público y que hay una cosa fantástica que se llama dossier y que podemos enviar, entregar en persona y que nos permite contar lo que queremos contar justo en el momento en que el oyente lo considera oportuno.

Sin embargo, tras enviarlo se me comunicó que, al ser creativo, esperaban algo más... pues eso, "creativo". Realmente no sé muy bien a qué se refieren, si es que el ser creativo te convierte en una especie de Dalí histriónico que va pintando huevos por las marquesinas.

De todos modos, como yo me debo a mi público y con el ánimo de no defraudar, escribí exactamente el mismo mensaje con un envoltorio más... ¿creativo?

Don Fausto el Soberbio.

“Otro banquete en honor de los cruzados” –no paraba de repetir Don Sancho- “además, la hija del recaudador Lucián se desposa, como si no fuera sabido en el reino que ya andaba casada desde hace años”. Y es que a Don Sancho se le acumulaban los eventos. También es cierto que poco más debía hacer un noble en aquella tediosa etapa de paz que Hisponia vivía en esos años. Sancho era un hombre de armas, de carácter fuerte, curtido por las cruentas batallas en las que había participado defendiendo sus tierras frente a los melunios, quienes osaban reclamar el territorio como una de sus provincias. Pero ellos les hicieron frente y obligaron a retroceder. A su vuelta, todo eran vítores, aclamación popular y celebraciones. Al fin y al cabo, no sólo había sido una victoria de aquellos que derramaron su sangre en el campo de batalla, toda Hisponia tenía algo que festejar, todos habían hecho retroceder a Melunia.

Fueron días intensos: una fiesta el lunes; el miércoles, un viaje por los caminos de Retonia... Cada jornada era buena para comer, beber, cantar y, cómo no, para relatar las hazañas y peripecias del combate. Y esto último era la especialidad de Don Sancho. Se hinchaba como una sandía, se sentaba en el centro de un grupo de campesinos y jóvenes y comenzaba una de sus historias. Conforme las contaba, más grandes eran sus épicas y menores las de sus enemigos. Así, poco a poco, Don Sancho fue creyéndose la última versión de sus cuentos, haciéndole cada vez más parecido a una sandía y siendo conocido como El Soberbio, pues ya pocos eran los que no apreciaban cómo estas habían ido transformándose en fábulas casi increíbles.

Los festejos comenzaron a disminuir hasta que desaparecieron. Ahora, poco había que hacer, así que, como en un intento de recuperar aquella sensación, la nobleza -únicamente preocupada por la recaudación de impuestos- celebraba un evento tras otro. Aunque, desde luego, no era lo mismo. “¡Ya no se sabe hacer un buen festejo!” repetía incansablemente Don Sancho por las frías estancias de su castillo.

Había pasado lentamente un semestre desde la victoria cuando el hijo mayor de Don Sancho, un apuesto joven, convino matrimonio con una doncella de Dorminán. “¡Será la mayor fiesta de todas!¡El mejor vino, la mejor música, los jóvenes más apuestos, las mujeres más bellas!¡Este banquete se recordará durante lustros, será como aquellas fiestas de la victoria!”. Y, efectivamente, casi como si el desposado fuera él, invirtió gran fortuna y esfuerzo en la celebración de la boda de su hijo.

Y llegó el gran día. Gentes de todas las provincias cercanas e incluso alguno de cierto reino remoto llegaban sin cesar al castillo de Don Sancho. Sin embargo, ante su sorpresa, la gente no parecía divertirse. “¿vendrás la semana que viene al nombramiento de Don Luis en Cartoma?”,”qué remedio…”. Don Sancho no se explicaba aquellos comentarios. Finalmente decidió tomar cartas en el asunto y, alzando su copa mientras golpeaba la mesa, mandó silencio y comenzó a contar una de sus hazañas. Pero a la gente ya no le divertían sus historias. Poco a poco, cada uno fue retirándose hasta que Don Sancho, algo embriagado por el vino, se miró en el espejo y se dijo: “No lo entiendo, si es como aquellos festejos en los que todos se divertían… no lo entiendo”.

La Soberbia de Don Sancho no le dejó mirar más allá. Aquellas primeras fiestas eran compartidas por todos; sin embargo, la boda de su hijo era únicamente una alegría familiar. Aquellos festejos fueron grandes, y los primeros; repetirlos ya no sorprendía a nadie. Don Sancho se recostó en su camastro y pensó, “una buena guerra os daba yo a todos”.

“En este relato no se han sacrificado ni dañado animales. El cordero del banquete era una réplica a base de coles y lechuga realizada por la empresa de efectos especiales Fermín El Mago S.L.”.


No recuerdo cuál de los dos fue finalmente publicado. Espero y confío fuera el primero...

miércoles 24 de febrero de 2010

Basado en hechos reales

¿Puede Facebook ayudarnos con nuestro negocio? Es una pregunta que normalmente aburre porque suele venir seguida de axiomas sobre cómo utilizar las redes sociales. Y entramos en la dinámica metapublicitaria en la que la estrategia supera a la realidad y nos la creemos porque… bueno, no sabemos muy bien por qué. Sin embargo hay cosas que de un bofetón te bajan de la teoría a la realidad. Y eso es lo que ocurre con el caso de hoy: Neumáticos Agustín.

Un taller de reparación y cambio de neumáticos sito en Pueblo Nuevo (Madrid). Nada especial ¿no? Pues sí, porque Juanjo Chousa, aficionado al Facebook y me atrevería a decir más avispado que muchos directores de marketing y publicitarios, decidió aprovechar esta red para dar un paso adelante con su negocio. Y, como buen estratega se marcó su plan, no sé si por intuición o realmente planeado, sinceramente me importa un pepino.

Evidentemente, lo primero fue crear su página Neumáticos Agustín, llegando hasta donde el 90% de las marcas llega. Y ahora a esperar ¿verdad? Pues no.

Don Juanjo (y le llamo de “don” porque tiene toda mi admiración) necesitaba engrosar su grupo ya que vacío de poco le servía. Se puso en contacto con grupos relacionados con su negocio como fans de coches, compra-venta de coches… Por otro lado, buscó amigos para que ejercieran de líderes de opinión y, a través de ellos, llegar a más gente. Además, utilizando la potencialidad del buscador de FB, encontró gente que residía cerca de su taller… En resumen, creó una estrategía para conseguir usuarios. Y además, con una gran baza: ofertas exclusivas a todos los integrantes.

Finalmente Neumáticos Agustín ya puede medir resultados. Lo más importante: ha conseguido nuevos clientes. Pero ahí no queda la cosa, el teléfono suena menos porque mucha gente pregunta vía Facebook, lo que le permite una optimización del tiempo mucho mayor. Además, ha roto la pereza que puede tener una llamada telefónica por un cómodo mensaje vía FB, lo que ha ocasionado un mayor número de primeros contactos.

En definitiva, un auténtico caso de éxito conseguido por alguien que cree en lo que hace, que no busca “los diez grandes errores de las redes sociales” sino que su gran sentido común nos da en toda la boca a todos aquellos que escribimos y hablamos sin parar del dospuntocero.

Porque sepan que antes de las vacaciones, Neumáticos Agustín te recuerda que vigiles la presión de las ruedas y lleves cuidado en la carretera. Porque te ofrece confianza y ofertas exclusivas. Porque Don Juanjo Chousa de verdad entiende qué es Facebook.

p.d.: Y ahora se ha lanzado a la creatividad con el grupo “Señoras que después de cambiar sus ruedas en Neumáticos Agustín, se van de karaoke”. Señores, yo me descubro.

Publicado en El Periódico de la Publicidad

p.d.: Añadir que, según sus informes, ha generado beneficios en un año de 5 cifras. Ante esto, caballeros, poca réplica nos queda...

jueves 11 de febrero de 2010

¿Admiradores de la SGAE?

Estaba yo felizmente barajando ciertos temas sobre los que escribir para decantarme con uno cuando por sorpresa veo en mi muro de Facebook que alguien se hace “admirador de SGAE”. Como puede apreciarse, esta columna tiene un espacio limitado con lo que obviaré el porqué de mi sorpresa; creo es evidente que la SGAE no es precisamente un referente en cuanto a reputación en general y, muchísimo menos, on-line. Así que he entrado en la página oficial de SGAE de Facebook donde 183 admiradores (y subiendo) han llenado el muro de duras críticas los más generosos, verdaderos improperios y, hasta donde he llegado, un mensaje de apoyo.

Tras el primer chasco me he dado cuenta de que no es una página de la SGAE sino de alguien que la ha colado como tal e, incluso, escribe oficial y oficiosamente Por problemas con la base de datos, se han borrado algunos de los mensajes de apoyo que nos habíais dejado. Un saludo y disculpad las molestias. Se trata de una preciación mía pero demasiado patán habría que ser para mantener una página así (si no el crearla), pero me ayuda a insistir sobre una de las grandes reflexiones dospuntocero que resumiría como “no poner un foro no significa que no hablen de ti”. Esta idea de tratar de ocultar las críticas a base de borrarlas o simplemente no poner las herramientas al efecto sólo consiguen una cosa, y es perder el control de lo que se dice de ti.

Y es que este carácter de altavoz que tiene el medio es también su valor. Intentar taparlo es desaprovecharlo. El canal directo que nos ofrece con nuestro público y a esta escala es difícil de igualr fuera de Internet, aprovechémoslo. No veamos una amenaza la crítica sino la grandísima oportunidad de poder responder a ella directamente. Eso nos ayudará a crear reputación y pertenencia de marca que, a modo de resumen, es todo lo contrario a lo que ha conseguido la SGAE con toda su comunicación, tal y como esta página demuestra.


Publicado en El Periódico de la Publicidad


domingo 17 de enero de 2010

Este año sí que sí

Comienza a ser una costumbre comenzar el año escribiendo sobre ese atractivo y desconocido mundo del marketing mobile y, comenzando una nueva década, no iba a ser esta columna menos.

En anteriores eneros siempre he afirmado, a modo de resumen, que ése no iba a ser el año del móvil, a pesar de que todo el mundo lo esperaba y aclamaba con verdadero ansia. Sin embargo –alguna vez tendría que ser- me atrevería a decir que sí, que quizá el 2010 suponga el pistoletazo de salida a este nuevo formato. Y para que esto no quede en plan oráculo, describiré brevemente las razones por las que creo estamos muy cerca de un verdadero comienzo.

Mientras que hasta ahora hemos hablado siempre de los terminales y de los usuarios, en mi opinión ha sido otro el factor detonante: la tarifa plana. Al igual que ocurrió con Internet, la conexión sin horarios (casi escribo libre, fíjese qué descuido) y sin minutajes ha aumentado tanto el uso como la costumbre a la utilización del móvil como terminal de Internet porque, no nos engañemos, la verdadera revolución no está en los terminales sino en Internet, que pasa de ser utilizado en la oficina o el salón de casa al autobús, tren, cafetería y esperemos que en Madrid, algún siglo, en el metro.

Este creciente uso del móvil ha hecho que los usuarios comiencen a percibir el teléfono de otra forma. Del “yo sólo lo uso para llamar y enviar mensajes” hemos pasado a una demanda, que comienza a ser más que importante, del smart phone. A esto añadimos la proliferación de ordenadores muy muy chiquiticos y el arranque del eBook. Todo unido conforma una nueva red de puntos de acceso a Internet sin una procedencia concreta y, de este modo, una nueva forma de llegar al usuario (recordemos que una misma persona en la oficina o en casa conformaban dos actitudes diferentes; imagínense ahora).

Así que, esta vez sí, me atrevo a decir con la cabeza erguida que quizá 2010 sea el año del marketing mobile. Dixit.

Publicado en El Periódico de la Publicidad

jueves 10 de septiembre de 2009

He recibido una amenaza!

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Pues sí, como lo leéis, me han amenazado y, la verdad, se me han puesto los pelos de punta. Primero hacia dentro y después del modo habitual. Ibay Prieto me ha enviado este vídeo y, a verdad, me da canguele. Y todavía los hay que van diciendo que la gente no se busca la vida, no hace cosas. Y ésta, además, no es como para desecharla. Mi enhorabuena particular y, por favor, no tomes medidas en mi contra...

jueves 20 de agosto de 2009

Reina Sofía 2.0

Siempre estamos critica que te critica a las instituciones y su labor en los Social Media. Bueno, pues para variar un poquito, me he topado con un caso que hace alarde de todo lo contrario. Tras buscar información de modo totalmente infructoso sobre un concierto en el Museo Reina Sofía, observé una pestaña de Redes, a la que accedí y descubrí un Facebook totalmente vivo, bien llevado por lo poco que he observado y, sobre todo, cumpliendo su función: conversar con sus aeguidores. Sin ir más lejos, lancé una pregunta en su muro y, a la mañana siguiente tenía la información totalmente personalizada. Admirable, lo digo con sinceridad. Un Museo vivo, por lo menos en lo virtual. Aquí reproduzco la conversación como prueba número 11 de la fiscalía:

martes 18 de agosto de 2009

Barack Twitter Obama


Parece que fue ayer cuando hablábamos de Patxi López y su Twitter (es que fue ayer, ¡no va a parecerlo!) y hoy toca Obama, ese señor que consiguió llegar a presidente de los EE.UU. y cuya estrategia hemos leído y oído hasta la saciedad. Pues el tío, como es muy espabilado, vuelve a tirar de las redes sociales para conseguir lo que parece imposible: su reforma sanitaria. Claro, que también parecía imposible que un negro, afroamericano -o como le apetezca decir, que yo ya no sé qué es lo correcto- llegara a presidente y ahí está, con los pies sobre la mesa del despacho oval.

Su técnica actual es la de conseguir el apoyo de los ciudadanos para convencer a las diferentes personas de las que depende la decisión. Y para eso, a través de su página privada a montado esto: Tweet your Senator, una aplicación en la que los ciudadanos pueden expresar su opinión. Si algo te funciona, ¿por qué abandonarlo? Desde luego, parece una muy buena acción. Esperemos a los resultados. Yo, desde este recóndito lugar, le deseo suerte.

lunes 17 de agosto de 2009

Patxi Twitter López


Hace relativamente poco, comentaba con A.A. -o más bien él me contaba- lo mal que llevan en España el tema de Internet (y no hablemos del 2.0) los VIPs (famosos y políticos) ya que, a pesar de que detectan la necesidad, no saben por dónde meterle mano y, es más, tampoco le dedican los recursos que, según ellos mismos, necesitarían... La mayoría de las veces se repite el clásico caso de "hay que estar en Internet", aunque no sé ni cómo ni dónde ni cuándo...

Bueno, pues parece, ya veremos cómo evoluciona, que el Lehendakari Patxi López se ha tirdo a la piscina con un poco más de tino, creando un perfil en Twitter -hasta aquí ninguna novedad, lo tiene hasta el Rey- pero con una diferencia importante: se ha marcado un objetivo y es valorar sus primeros 100 días de gobiernos a través de esta red y, además, utilizarla de plataforma para poder contestar a los ciudadanos. He de admitir que no suena mal aunque creo que la gran pregunta es: ¿sabrán en qué lío se están metiendo? Porque ya sabemos que en este tipo de cosas, la intención mal ejecutada es mucho peor que no hacer nada. Vamos a ver cómo funciona...

viernes 14 de agosto de 2009

Ópera 2.0


Pues sí, tal y como reza el título, The Royal Opera House está creando una obra junto a los usuarios de Twitter y sus comentarios. Se han creado una serie de personajes y los usuarios, a traves de twits con #youropera les van dando forma y generando diálogos y textos. Cuanto menos, curioso y sintomático de los tiempos que corren... El proyecto se puede leer aquí, y podéis seguir su Twitter aquí mismo. A que al final esto de las redes sociales va a tener su importancia...

miércoles 12 de agosto de 2009

En memoria del Street

Todos sabemos lo cuestionado y cuestionables que son las acciones de Street Marketing. ¿Realmente son valiosas per se o únicamente cuando tienen repercusión mediática? Me temo que esto seguirá y seguirá ocupando líneas de opinión pero, mientras, podemos ver una acción al menos elegante e ingeniosa. Sobre su validez, si os parece, hablamos en otro momento...